Entre los muros y sus afueras

Sombra de la Niebla
Una silueta en la bruma, demasiado cerca para seguir siendo un espejismo. La Sombra lleva la amenaza al alcance de tu acero.

Esqueleto Jurado
El castillo conserva sus muros y algunos de sus juramentos. Entre sus pasillos, estos huesos todavía se interponen en el camino de los vivos.

Sabueso de Niebla
En los accesos del castillo, la niebla también tiene colmillos. El sabueso convierte la distancia hasta el refugio en una urgencia.

Vigía de la Niebla
No todas las amenazas se acercan. El Vigía busca una línea de tiro y guarda espacio entre su arma y quienes avanzan hacia él.

Guardia Caído
La guardia continúa, aunque Santa Aurelia haya caído. Protegido tras su defensa, ocupa el paso con la obstinación de una puerta cerrada.

Archivista Impío
Entre los muros de Santa Aurelia aguarda el Archivista Impío. Su presencia recuerda que no todo lo que el castillo conserva merece ser recuperado.

Acólito del Abismo
El Acólito no está solo durante mucho tiempo. Donde se alza su llamada, otros servidores de la niebla encuentran el camino al combate.

Lobo
Fuera de los muros, la ciudad deja paso a otro territorio. El lobo pertenece a esos caminos donde el silencio exige tanta atención como un ruido.

Oso de niebla
Un cuerpo enorme entre la bruma. El oso defiende su territorio sin atender a la urgencia de quienes necesitan atravesarlo.

Minero convertido
Las galerías todavía tienen habitantes. En la oscuridad de la mina, el Minero convertido es la señal de que bajar no siempre significa encontrar un camino de regreso.

Varnes, el Diezmero
Acero oscuro, púas y una maza que no necesita adornos. Bajo el casco cerrado de Varnes no hay un rostro al que pedir clemencia.



